Jesús estaba en el templo, y vio cómo algunos ricos ponían dinero en las cajas de las ofrendas. También vio a una viuda que echó dos moneditas de muy poco valor.

Entonces Jesús dijo a sus discípulos:
—Les aseguro que esta viuda pobre dio más que todos los ricos. Porque todos ellos dieron de lo que les sobraba; pero ella, que es tan pobre, dio todo lo que tenía para vivir. Lc 21

Nuestra casa tiene una misión

☘️ Proponer el Evangelio de Jesús

☘️ Promover los Ejercicios Espirituales

☘️ Ofrecerse a quienes buscan

☘️ Rezar y celebrar la presencia de Dios

☘️ Brindar a la sociedad valores

☘️ Testimoniar un estilo de vida evangélica

Y para cumplirla necesitamos

☘️ Financiarnos con los creyentes

☘️ Funcionar sin injerencias

☘️ Continuar con precios justos y disponibilidad

☘️ Disponer de medios sencillos

☘️ Mantener la casa y sus estancias

☘️ Acoger y atender a los pobres de espíritu

Necesitamos autofinanciarnos

El ideal es que seamos los propios católicos quienes lo sufraguemos. Es lo que se llama autofinanciación: es el reto que debemos asumir todos los católicos responsables.

Pero la autofinanciación no se consigue solo con la celebración de una jornada especial, ni con los ejercicios espirituales. Hay otra forma más consciente y responsable: la suscripción familiar. Es cómoda, estable y desgrava en la Declaración de la Renta. Y por supuesto, se puede dar de baja.

La suscripción además da la oportunidad de colaborar a más personas y familias: es más corresponsable.

Necesitamos tu ¡AYUDA!

Con un poco de ayuda de cada uno, el mantenimiento de nuestra casa de ejercicios está en nuestras manos. Con un pequeño esfuerzo económico por tu parte es suficiente para que consigamos, entre todos, la autofinanciación de la evangelización.

Decide en conciencia según tus posibilidades, pero no dejes de aportar tu ayuda.

Si te parece, rellena el boletín de suscripción y háznoslo llegar.

Que Dios bendiga tu generosidad.

¡¡¡AYUDA AHORA!!!